La protección de los accesos vehiculares es un aspecto esencial en la seguridad de las infraestructuras críticas. En sitios utility, como subestaciones eléctricas, instalaciones energéticas y áreas técnicas de acceso restringido, el riesgo de entrada no autorizada no se limita a la intrusión tradicional. Uno de los problemas más relevantes es el tailgating.
El tailgating se produce cuando una persona o un vehículo accede a un área protegida siguiendo de cerca a un usuario autorizado, aprovechando la apertura de una puerta, barrera o portón, sin presentar credenciales válidas.
En una importante utility estadounidense, esta era precisamente la necesidad que debía resolverse. Los vehículos autorizados accedían al sitio mediante badge, pero el tiempo necesario para el cierre del portón corredizo podía permitir la entrada de personas o vehículos no autorizados justo detrás. Aunque el sitio contaba con videovigilancia 24/7, el sistema se utilizaba principalmente para revisar los eventos después de que hubieran ocurrido. El cliente necesitaba una solución más proactiva, capaz de detectar intentos de acceso no autorizado en tiempo real.
Para responder a esta necesidad, se instaló un sistema anti-tailgating basado en la barrera de microondas lineal Micro-Ray, integrado con control de accesos, PLC, señalización luminosa/acústica y videovigilancia. La barrera crea una zona de detección estrecha y precisa en el interior del acceso, lo que permite diferenciar el paso autorizado de un posible intento de entrada por seguimiento.
Cuando el portón se abre mediante badge, lector inalámbrico o interfono, el sistema habilita el acceso y muestra una luz verde para indicar que la entrada está permitida. Una vez que el usuario autorizado ha pasado, la señal vuelve a rojo: el siguiente usuario debe presentar una credencial válida antes de entrar. Si una persona o un vehículo intenta acceder sin autorización, el sistema activa una alarma visual y acústica, llama automáticamente las cámaras dedicadas y registra el evento en el historial del control de accesos.
Uno de los elementos distintivos de la instalación es el uso de tecnología de microondas, especialmente adecuada para entornos exteriores y condiciones meteorológicas adversas. El resultado es un sistema fiable, configurable y escalable, replicable en otros accesos o sitios sensibles.
A corto plazo, la utility obtuvo una respuesta más rápida ante posibles entradas no autorizadas. A largo plazo, la arquitectura permite extender el modelo a otras subestaciones, reforzando la seguridad perimetral y la continuidad operativa.
Lee el case history completo en el leaflet dedicado.